Por algún motivo, me levanté con una sensación de alegría esta mañana, era como si una dulce melodía de violines había acurrucado mi cabeza, me había dado una vívida sensación de paz y armonía que usualmente es muy difícil de obtener, al poco tiempo de abrir por completo mis ojos, sentí que el mismo cielo me acariciaba, a lo que dentro de mí decía… quiero emprender un viaje desorbitado o perderme en una estrella"
Me di cuenta que estaba tan concentrado en las dificultades, que me había olvidado lo bien que se siente sonreír, estaba tan molesto con las adversidades, que mis ojos se negaban a ver el tesoro que dentro de mi corazón se escondía, bebí del agua interminable, del manantial de vida, es una sensación muy rara, pero virtuosa que me llena de alegría.

No hay comentarios:
Publicar un comentario