jueves, 2 de febrero de 2012

Me sentí tan mal, que le dije a la soledad sonríe.

¿Alguna vez te has sentido tan mal que desearías haber sido comido por un dinosaurio?

A mí ya me han pisado tres, y aún me mantengo con vida, yo soy de las personas que mezclo la realidad con la fantasía, tengo mis razones. Una de ellas es porque odio el mundo tal cual es, y para no sentirme peor lo transformo a mi manera. Una actitud cobarde!!, a falta de una idea mejor.

Y es que lo reconozco!, me agrada entrar al laberinto para luego no querer hallar la salida, me fascina desvelarme sin motivo alguno para luego quejarme por mi falta de sueño, simplemente me gusta llorar, aunque la felicidad me presente su cara.

Que ironía, que estupidez.
Necesito dejar el País de Maravillas y volver a palpar la tierra con mis pies.

De esa manera, mi intentó por fracasar fracasó!, he querido tirarme al suelo y al instante solo me he hallado en mi cama, quemaría el libro de mis recuerdos, pero al rato no tendría que leer, borraría del todo mis lágrimas, pero de noche no tendría que sentir, abriría una sombrilla en la lluvia, aunque a la lluvia no le importe si doy mi cara o no.

Me di cuenta que no tienes que correr para sentir que caminas, ni siquiera sonreír para sentir la alegría, que las cosas que hagas se conviertan en una pasión!, porque apasionadamente alcanzarás tus sueños, en donde se te advierte que tendrás que llorar, pero depende de ti de que manera quieres hacerlo.

Y de esa manera, aunque luzca como un amargado, he encontrado la felicidad en el lugar más recóndito del dolor, el dolor también sonríe, lo que pasa es que no le has dado la oportunidad.

^-^

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